(Capítulo 3: Contenido)
5 años han pasado desde que el ex ayudante de Dios, Dor atacó el cielo desencadenando en la muerte de la mitad de los ángeles que se encontraban cuando sucedió ese sangriento evento, por poco el colapso del cielo y almas en temor por su regreso de que todo empeore más que la última vez que Sombrus entró al cielo, en el exterior casi cerca del cruce de mundos Dios se encontraba desempolvando su vieja armadura que usó hace tiempo, los arcángeles estaban afilando sus espadas y reparando sus armaduras tras el combate que estos tuvieron hace 5 años, ya terminado de prepararse, empezaron a colocar una arma de luz a un carrete, Dios se montó en el carril, puso en marcha a sus caballos y se dirigió a Oscorus, el mundo de Sombrus. Para que pudieran llegar a Oscorus tenían que pasar por World Cross, el lugar tenía pasando el paraíso hacia El Más Allá donde habitan seres horribles que fueron contenidos en esa área para que no provocaran caos en el universo, el camino empezó pacífico en el lado de luz, pero por su trayectoria los arcángeles tuvieron que enfrentar a los leviathanes infernales que se encontraban en el lado oscuro del puente, fueron casi imposibles de acabarlos, llegaban más cada vez que al menos lograban abatir a casi la mitad, no tuvieron otra opción que escapar de ellos, tuvieron la suerte de escapar antes de que lograran herir a un caballo de gravedad, el lugar que procedían conducir era Hellter, el cual se encontraba casi cerca de Oscorus, ambos siendo mundos vecinos, se encontraban en la entrada de dicho mundo, Dios les advirtió que tuvieran cuidado, ya que las criaturas de dicho mundo eran demasiada agresivas y si estos llegaban a emboscarlos tendrían que escapar lo antes posible antes de que sea demasiado tarde, pero eso dio un gran giro cuando entraron, se encontraban dicho seres llamado los Deronmios, pero algo raro había en ellos, parecían no atacarlos, solo los veían con seriedad, como si supieran las intenciones de Dios y sus arcángeles, el momento parecía ser incómodo, aquellas bestias solo se quedaban parados empuñando sus lanzas viéndolos con unos ojos sin vida, el paseo en el mundo de Hellter fue de los más cortos sin contar con ninguna pelea, finalizado el camino de Hellter, el camino de Dios y los arcángeles concluiría en Oscorus, los caballos se encontraban exhaustos por el paseo que duró 30 días en finalizar, Dios propuso a localizar el centro de Oscorus pero el lugar era tan grande que localizar el centro tardaría más de 1 años en encontrar dicho centro, pero Dios sabía dónde se encontraba dicho centro así que teletransporto a los caballos y a los arcángeles directos al centro, en eso uno de ellos dice:
Gabriel: Dios crees que esta arma pueda ser capaz de detener o inclusive pueda matar a Dor?, La Paz puede ser arriesgada si esta arma sea incapaz de dañarlo o matarlo.
A lo que Dios respondió
Dios: No estoy seguro de esto, nunca me había dado la valentía de usar esta arma, hasta yo temía del poder de esta, pero también siento algo por Dor, siento que si lo asesinó será algo que me perseguirá por la eternidad, y el dolor por haber matado a alguien que no pude salvar sería demasiado.
Miguel: el asesino a la mitad de los ángeles, atemorizó a la almas en paz y casi destruye nuestro hogar, Dios, Dor ya no es el mismo que conocimos años atrás, el ya está acabado, no hay vuelta atrás para evitar todo esto, solo hay una opción, Destruirlo.
respondió el arcángel Miguel, antes de que los demás arcángeles digieran algo una voz familiar procede a hablar:
Sombrus: Así es Miguel, la mejor opción que se les pudo haber ocurrido durante estos 5 años fue simplemente poner una basura metálica en este reino para que según puedan destruirme y así poder vivir en paz sonriendo y riendo olvidando los problemas que la tierra pasa, pienso que los que deben de ser destruidos son ustedes, y eso será mi único trabajo que tengo que completar, desterrarlos de esta vida.
Tras esas palabras Sombrus lanzó su potente rayo impactando en uno de los arcángeles dañándolo gravemente.
Jofiel: Rafael!, te arrepentirás de eso.
Exclamó uno de los arcángeles.
Sombrus: ya veremos eso.
De un parpadeo Sombrus atacó con su cola a Rafael de nuevo haciendo que este terminará volando demasiado lejos de la área donde se encontraba, Dios aprovechando que Sombrus estaba peleando con los arcángeles colocó dicha arma en su centro, solo quedaba introducir la clave para que la arma lograra hacer su función, pero antes de que Dios tan siquiera pusiera el primer número, fue lanzado lejos del área por la cola de Sombrus que este último se dio cuenta de lo que Dios le iba a hacer a su mundo.
Sombrus: Primero me destierras y ahora quiere destruir mi hogar, cuál es tu maldita lógica en este universo?
Dios: Mi único objetivo en estos 5 años han sido el poder destruir el peor error que pude hacer en este mundo, y eso el lo que haré contigo.
Sombrus: Ya veo... entonces esto será una batalla entre tú y yo, no entiendo porque tus arcángeles tuvieron que acompañarte pero ellos ya no son de utilidad ahora.
En ese momento Sombrus teletransporto a los arcángeles que se encontraban en su mundo, mandándolos hacia al paraíso, dejando a Dios y a Sombrus solos.
Sombrus: Esperó que durante estos 5 años que no nos hayamos visto hayas entrenado lo suficiente, porque esta vez no tendré piedad.
Dios: Créeme si lo eh hecho, y esta vez no me mostraré tan fácil como hace cinco años atrás.
Después de esa charla la batalla da inicio. Dios comienza sacando su vieja espada, procede a tirar un enorme rayo dorado hacia Sombrus este logra esquivarlo con facilidad, Sombrus rápidamente se teletransporta detrás de Dios y le da un golpe en la cabeza con su cola, Dios hace aparecer cadenas en sus dedos y con ellas logra atrapar a Sombrus.
Dios: Te tengo.
Sombrus: No por mucho
En ese momento Sombrus hace aparecer rayos rojos entre su cuerpo y con ellos los usa para que estos ataquen a Dios a través de sus cadenas, esto hace que Dios empezó a gritar del dolor por el inmenso poder de dichos rayos rojos, esto sigue después de unos segundos hasta que Dios logra destruir sus cadenas evitando que los rayos de Sombrus consiguieran hacerle un daño mucho peor, Dios invoca a criaturas con cañones de luz y todos ellos disparan directo a Sombrus, que este último no pudo esquivarlos haciendo que esto le genere un daño mortal, Sombrus dejó escapar un grito que de inmediato desintegró a esos seres de luz, en eso Sombrus aprovechó que Dios estaba casi aturdido, Sombrus se transformó en uno de los arcángeles que había atacado momentos atrás.
Dios: Rafael, eres tú?
De inmediato Sombrus con la forma de Rafael lanza su espada hacia el pecho de Dios, pero este último recobra la consciencia y logra esquivar la espada, tras esto Dios se dio cuenta que Sombrus usaba la forma de Rafael para engañarlo, así que usando un hechizo logró destruir la forma de Rafael que Sombrus había tomado. Ambos comienza ahora un duelo cuerpo a cuerpo, donde Sombrus esquivaba cada golpe de Dios y contraatacaba en el minuto más adecuado mientras que Dios hacía lo mismo poniéndose parejo la batalla en todo aspecto, hasta que Dios logra encadenar a Sombrus pero este último vuelve a utilizar sus rayos rojos haciendo que Dios grite de dolor otra vez, pero Dios trata de aguantar dicho dolor, y con sus esfuerzo iba directo al arma que había dejado en el centro de Oscorus, llegando a ella.
Sombrus: No dejare que destruyas mi hogar, no lo harás.
En eso Sombrus desata un horrible relámpago rojo oscuro que impacta en la espalda de Dios, haciendo que este último pegue un grito de dolor.
Sombrus: Di tus últimas palabras.
En eso Dios responde.
Dios: ...adiós...
Terminado de dar el último número, la arma empezó su actividad y terminó en una explosión de luz que destruyó todo Oscorus con Dios y Sombrus dentro del mundo.
El área solo quedó en un blanco infinito, a las orillas de aquella luz y el mundo Veretg, se hallaba Sombrus que pudo sobrevivir a dicho ataque, quedó con heridas tras la explosión pero tuvo las suficientes energías como para soportar eso y teletransportarse directo al borde de estos mundos, al llegar fue sorprendido por una voz.
Naturaleza: Dios me dijo que si tú por algún motivo sobrevivías debía de hacer algo para que evitará que tú siguieras haciendo un caos en el mundo, y por cierto, quien dijo que eras apto para que entraras a mi mundo, criaturas como tú no son bienvenidas aquí.
Sombrus: Y que harás Naturaleza, bañarme en agua, cantarme una canción que me devuelva a la normalidad, o una de tus cositas tontas de animales que cada vez es corrompido por los humanos.
Naturaleza: algo más, te contendré en un huevo dorado en que nunca saldrás hasta que dicho huevo haya sido destruído, cosa que yo evitaré y haré que eso sea imposible para aquel que quiera liberarte.
En ese momento Naturaleza invoca un huevo dorado abierto y con sus poderes atrapa a Sombrus y lo empieza a enviar al huevo.
Sombrus: QUE?! maldición, DÉJAME!, no creas que esto a acabado, alguien vendrá por mi, me liberará y cuando haga eso, yo te destruiré a ti y a todo tu tonto reino.
Y en ese momento Sombrus fue encerrado en ese huevo dorado, que fue protegido por unos cristales irrompibles y puesto en una caja con una llave que sólo Naturaleza posee.
Naturaleza: Esta será la última vez que al menos harás algo como esto, estarás encerrado y nunca saldrás de ahí, tu ya no eres el mismo, dejaste de ser aquella linda serpiente que fuistes hace tiempo, y te convertiste en un monstruo, esto me rompe el corazón, pero esta es la única manera.
Mientras dijo esas palabras, coloca la caja en su mesa de madera y procede a marcharse del lugar, dejando a Sombrus contenido en un huevo por el resto de la eternidad

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